El CBCT que marca la diferencia

Abrimos sala en “Meet”. Son las 10:00h. y se unen a la reunión Ángela y Cristina, trabajadoras y parte fundamental de la clínica AVR. Esperábamos también a Antonio Vázquez, cirujano maxilofacial, para hablar del nuevo producto que lanzamos, el CBCT LargeV de Bader, y que ellos tienen instalado. Pero su pasión le obliga a desdoblarse: Por las mañanas, opera desde la sanidad pública en el hospital Can Ruti en Badalona y por las tardes trata casos más complejos ya desde su clínica en Gràcia. Es obvio, que Antonio es el motor y pieza fundamental de la clínica, una empresa especializada en cirugía oral, maxilofacial, estética y de tratamientos contra el cáncer. Para entendernos, un odontólogo es especialista en problemas dentales comunes y el cirujano y médico es especialista en cirugías de cuello, boca y cara. Ángela nos remarca esto, porque en el día a día ambos profesionales colaboran y dice encontrarse todos al mismo nivel, donde cada uno tiene unos marcos de actuación propios, pero matiza: “el campo del cirujano es más amplio”.

La clínica AVR ofrece un gran abanico de servicios, y así nos lo hacen saber con el listín que nos adjuntan: Cirugía maxilofacial, cirugía ortognática, implantes dentales, estética dental y cirugía estética, esta última con mucha demanda. Pero sobre todo, se han hecho un nombre ofreciendo soluciones a pacientes con diagnóstico complicado. Ángela, nos lo explica: El cirujano, Antonio, tiene mucha experiencia y lo soluciona todo muy rápido, pero cuanto más raro es el caso, más quiere abordarlo. Esto es lo que define a AVR y se refleja en el lenguaje que usan. Hablan de “Miuras”, pero no se refieren al coche, si no para referirse a aquellos pacientes que llegan derivados de otros profesionales donde su intervención plantea un riesgo o es delicada. Hablan también de “Desahuciados”, aquellos pacientes que han visto reducido su hueso maxilar y necesitan realizar un implante. Una solución, entre otras muchas que ofrecen, son los implantes cigomáticos que ellos practican y no muchos profesionales cuentan con experiencia suficiente.

Y es aquí, donde nuestro CBCT entra en escena:

Nos dicen que muchos clientes llegan derivados de Mutuas que colaboran con la seguridad social. Los envían con un TAC tradicional del maxilar o de los cordales para realizar una implantología que ya debe de realizar un cirujano. Y Ángela nos dice: “Y nosotros tenemos al cirujano perfecto”. En AVR siempre realizan una ortopantomografías 3D, primero para mejorar el diagnóstico previo, para ver cómo proceder y para dar seguridad al paciente. El CBCT de LargeV ofrece este doble valor añadido tanto a los cirujanos u odontólogos, cómo aportando seguridad al paciente; ya que se le puede enseñar en situ cómo está su situación y explicarles mejor el proceder con imágenes 3D, haciendo que se sienta más cómo y confié en el resultado. Nos cuentan casos donde el CBCT aporta un valor diferenciador: Permite planificar implantes en pacientes con pérdida ósea, visualizando dónde y cómo colocar prótesis en casos considerados «imposibles». Cirugía de cordales: Identificando la ubicación exacta del nervio facial y minimizando riesgos de daño neurológico durante procedimientos quirúrgicos. O en casos especiales, los que más les gustan: Proporcionando información diagnóstica de aquellas anatomías complejas, facilitando una comprensión profunda de su estructura. Tras esto le realizamos una pregunta clave: ¿Estáis a gusto con el tamaño de adquisición o FOV elegido del equipo? Ángela nos responde que sí, que la configuración recomendada por el proveedor y pactada con Antonio, el cirujano, es la adecuada y les permite diferenciarse frente a otros TAC. En palabras textuales:

“Nosotros estamos encantados, es una herramienta de trabajo fantástica, directa y segura para el paciente”.

Desde su instalación en la clínica AVR, el CBCT no sólo se usa como herramienta de trabajo, si no que se ha dotado de un espacio propio. Un showroom para que otros profesionales del sector puedan conocer de primera mano las ventajas y usos del equipo.

Una gran apuesta, que hizo enfrentarse a los grandes retos actuales: Especialización, transformación digital e inversión en tecnología. Ángela nos los cuenta, donde al principio les pareció una inversión importante: Adquirir el producto, adaptar la consulta con un cuarto panelado y aprender a usar el software. Pero su respuesta final, es: Se amortiza! Pero sobre todo vale la pena por la información que te da y la tranquilidad que aporta al paciente. Aparte el programa del CBCT, con una breve explicación inicial de los técnicos ya permite comenzar a trabajar.

Nos despedimos de Ángela y Cristina tras una charla muy productiva sobre el CBCT LargeV. Nos quedó pena por no coincidir con Antonio. Pero queremos pensar como ellas afirmaron, que está ocupado ofreciendo soluciones a los más pequeños (Problemas en el maxilar, labio leporino etc.), que es lo que más le llena.