Eduardo Busto lleva más de 30 años trabajando como protésico,
pero no fue hasta 2019 cuando dio el paso a montar su propio laboratorio.
Su jefe se jubiló, él se marchó sin indemnización y, tras valorar otras opciones, decidió apostar por sí mismo. “Fui a ver cómo trabajaban otros laboratorios y no me gustó lo que vi. Preferí arriesgarme”. Así nació Labdental Busto, un laboratorio especializado en prótesis removibles: anti ronquido, parciales, completas, esqueléticas y férulas de descarga.
Por las manos de Eduardo pasa todo. Desde el diseño hasta la entrega. “Aquí el dentista habla conmigo directamente, no con intermediarios. Los problemas los soluciono yo. Limpio tres o cuatro veces al día el laboratorio, y trabajo de seis a seis. Me cuesta muchas horas, pero vale la pena.” En este laboratorio los valores de cercanía y constancia alcanzan otra dimensión.
En pleno proceso de montar el laboratorio, buscó en Google y encontró Bader. “Vi una mesa de trabajo que me gustó, llamé al número de contacto y conocí a Gaby. Le conté mi situación y me guardaron el material más de un año sin cobrarme nada a más. Eso no lo hace cualquiera.»
Desde entonces, su confianza en la marca no ha hecho más que crecer. “Tengo varios productos de la marca Bader, como: Pulidoras, mesas de trabajo, decantadora, cepillos, etc. Pero sobre todo destacan el trato cercano y los precios competitivos que ofrecen; «ya que la competencia muchas veces ofrece los mismos productos pero con mucho menos equipamiento. Un ejemplo de ello, son las mesas de trabajo, donde otras marcas sólo ofrecen la estructura en sí, pero las luces o la aspiración se venden aparte, inflando el precio”.
Sin embargo, en octubre de 2024, la Dana lo cambió todo. Su laboratorio se inundó. “Se llenó todo de barro. Llamé a Gaby otra vez, y nuevamente me ayudó sin pensarlo. Entre otros materiales, me mandó una mesa nueva mejorada. Fue como volver a empezar, pero con más fuerza y más preparado.”
Hoy, Eduardo sigue trabajando con la misma pasión. “Esta profesión es bonita, pero nadie enseña nada. Pronto empezará alguien en prácticas y va a aprender de verdad.” Reivindica el trabajo manual. “Las férulas que hago son mejores, más blandas, más cómodas. Y el precio sigue siendo justo.”